Marzo 2016 - On the road again

Han pasado dos años sin escribir y casi dos años sin echarnos al agua. Después de un parón largo volvemos a la carretera. Han sido unos cuantos meses sin furgo y sin poder salir mucho. Quedaba lejos el último baño.
Esta Semana Santa hemos vuelto al agua de nuevo y aunque con un panorama no demasiado bueno sobre el papel, hemos rascado unos cuantos días dignos de aparecer en la bitácora de la memoria.





Con el Sr. Brasero dando lluvia por toda España, nos la jugamos a Galicia / Portugal. Llegamos al fin del mundo. Camariñas, un pueblecito pesquero de buen comer en el corazon de la Costa da Morte. Esta zona tiene muchas opciones buenas para surf y windsurf. Cuando el viento no está claro y las olas son pequeñas, Cabo Vilán, Traba, Soesto son algunas de las opciones.
El lunes por la mañana y aún con muchas dudas llegamos a Traba. Viento del NE para 4.2 4.7 en un mar desordenado y un cielo gris. De esos días que falta algo de energía y de entusiasmo para meterte en un agua muy fría, pero que la emoción de volver al agua desentumecía la cabeza pero no los músculos.
Agua helada y viento frío para una tarde muy divertida recuperando sensaciones e inercias. Algo torpe tanto de manos, de pies y sobretodo de coco, pero de eso se trataba, no?




Aparcamos en el puerto de Laxe con intención de pasar allí la noche. Pero una cena entretenida y un debate sobre la previ a base de navajas, zamburiñas, pulpo, ensalada y raxo nos hizo cambiar de opinión. Fuimos a dormir a Soesto para aprovechar un surf mañanero antes de partir al norte, buscando nuestra oportunidad en la zona de Ferrol.
Por la mañana amaneció un sol radiante, pero un mar tocado por viento. Así que después de desayunar nos pusimos sin mucho entretenimiento en marcha. Dos horitas de carretera para llegar hasta San Jorge. El mar bombeando pequeño, pero bombeando, y viento flojo pero bien orientado, fue motivosuficiente  para montar 4.7 y dejar todo preparado para entrar al agua.
Una flotada de esas típicas de San Jorge, escaso de viento pero bien orientado y olas divertidas, muy divertidas y las inercias ya estaban con nosotros. Recuperaba esa sonrisa que te da una sesión buena. Para cenar elegimos Doniños, en una casa de comidas con unas vistas preciosas. Unas de las mejores que me vienen a la memoria desde donde se ve toda la playa desde lo alto, con el sol hundiéndose en el agua.
Por la mañana nos esperaba una sorpresa, unas maniobras conjuntas entre bomberos, protección civil y salvamento marítimo simulando un rescate complicado. Es impresionante verlos en acción y muy reconfortante saber que hay gente preparada y con medios alerta.
Otra sesión en San Jorge, esta vez más corta pero muy intensa. Ola va ola viene hasta que entraron las nubes y se fue el viento. La previ nos auguraba malas noticias, un quizás en San Jorge, un quizás en Portugal y un más que probable día gris lleno de lluvias. Odio esos días en los que sabes que no tienes certeza de nada y no quieres escuchar un "... pues tuvimos un día..." Estaba la opción de quedarnos en San Jorge donde la previ decía que "quizás" había viento. Viana con tres horas de camino y una previ de 4-6 nudos, y el cantábrico con olas y sol pero sin viento. Nuestra opción fue Viana, probablemente porque teníamos ya una avanzadilla con parte del grupo que salió un par de días antes. Acertamos de lleno. Salimos a las 10pm después de cenar para llegar sobre la 1am, 12am en Portugal. Al día siguiente nos esperaba el Big Day. Un montón de olas muy largas con buena pared, no demasiada gente, viento y sol hasta última hora culminaban cuatro días perfecT!



Nos vemos en la próxima! 

Julio 2014 - Fuerteventura

Han sido siete días en Fuerteventura. Siete días en los que tuvimos de todo: Viento en el norte, en el sur, olas, lluvia, nubes y sol. Una semana completa y con calidad. Fuerte es refugio romperutinas que apreciamos como un pequeño tesoro y siempre que tenemos algo de tiempo buscamos una escapada rápida.
Este fue el caso, unos días de pausa en el trabajo, las peques con los abuelos, buena previ y vuelos baratos en un jueves atípico donde Barajas se inundó por una fuerte tormenta de granizo. 
No sé si decir miedo, preocupación o como dicen ahora los futbolistas, respeto. Pero el caso es que ver la pista de Barajas blanca por el granizo caido no creaba un ambiente de júbilo como el que es habitual en estos viajes.






Esta sensación se esfumó en cuanto subimos por encima de las nubes y vimos un sol brillante que nos recibió también en Fuerteventura.
Recogimos el coche y nos fuimos a Lajares. Lajares es una calle y varias casas esparcidas alrededor acorde al paisaje volcanico de la isla. Este pueblecito, no tiene nada, y creo que ése es su encanto. Poca gente, poco tráfico, un par de restaurantes, algunas tiendas surferas, algo de artesanía y ya. Un pueblo con más vida en invierno que en verano alimentado por los surfistas que buscan las olas que rompen grande en la época "fría" del año. 
En este pequeño pueblo que está entre Cotillo, Majanicho y Corralejo se concentran tres talleres de mucha reputación como Bubble, Witchcraft o Northshore. Teníamos ganas de probar el material de Bouke así que recogimos el material y estudiamos las opciones para la semana.





Los dos primeros días el alisio venía con cierto desánimo, así que nos bajamos al sur. Cien km son suficentes para convertir 8 o 9 nudos en 20 y cambiar un paisaje de rocas y pequeñas calas en grandes y amplias playas de arena blanca.
Este spot que acoge una de las pruebas del campeonato del mundo de freestyle se situa justo en la unión de lo que un día fue una isla y hoy es la península de Jandía. A nosotros esto del freestyle nunca nos llamó la atención y nunca se nos dio demasiado bien. O al revés nunca se nos dio bien y por eso no nos llamó la atención...

Cansados de ir y volver, el tercer día subió la fuerza del viento, de componente noreste y pudimos disfrutar de un par de días de Punta Blanca. En esta playa de rocas puntiagudas donde los windsurfistas parecen fakires caminando sobre agujas para llegar al agua, no entró demasiadoa ola. Pero sí lo suficiente para disfrutar y acabar reventados al final del día. 
Habiendo engrasado ya los músculos y huesos nos esperaba lo mejor. El viento rolaba unos grados al norte, suficiente para acelerar por el estrecho que separa Lanzarote de Fuerteventura en dirección oeste-este. Con viento constante para 4.7 era el momento de probar en El Burro o Flagbeach. 
Allí rompe una ola con una sección muy corta pero bien armada. Había que prestar atención y leer bien la ola porque el pico estaba donde estaba. Ni un pelín allí ni un pelín aquí, y en seguida te salías al escape o te cerraba antes de poder pegar arriba. Entre tanto, vino Telecinco con uno de sus realities, y eligió mal día para que sus concursantes se pasaran el día entero bajando y subiendo cubitos de agua. La ola subió cogiendo buen tamaño que en las series grandes llegaban a la altura del logo haciendo desaparecer a los windsurfistas entre ola y ola.


Los dos últimos días apagaron los ventiladores. Nos quedamos sin nada de viento, pero la ola aún estaba ahí para mojar la tabla de surf. Una sesión en Punta Gorda, otra en el Hierro y otro en el Burro para terminar el viaje montandos en el avión con las pestañas llenas de salitre y el traje como equipaje de mano goteando en el compartimiento de arriba.

Tanto nos gustó el viaje que ya tenemos comprado un billete lotería para dentro de 5 meses, y si los astros se alinean igual se ilumina Majanicho.













Mayo 2014 - Almeria

Welcome San Isidro! 
San Isidro no puede caer en mejor fecha. Mediados de Mayo, una época donde funciona el norte, el sur, el este y el oeste.
Había buena previ casi en todos sitios. Pero nosotros nos quedamos con el calorcito del sur que llevamos muchos desplazamientos al norte. Almería.







Almería no es verde, ni tiene frondosos bosques. Es desierto, árido y para ver un árbol hay que encender la tele. Pero en esa naturaleza estéril está también la espectacularidad del paisaje. El ladrillo ha respetado bastante la costa, sobre todo al este de la capital y playas como Mónsul, Genoveses y demás calitas tienen un aspecto virgen donde perfectamente podrían haber rodado el planeta de los simios.

Tres días de previsión que se ha cumplido a raja tabla en sesión doble e incluso triple. (Esto de las sesiones dobles con dos peques dando guerra tiene mucho valor añadido. Por aquello de los turnos).
Genoveses es un lugar exigente donde las olas en modo continuo y el viento onshore complica y bastante pasar una rompiente que no termina nunca. Si a eso le sumas una zona desventada es el ingrediente perfecto para que un colega principiante al que no quieras demasiado le lleves para que deje el windsurf.





Y sí, complicado, pero a poco que coges el ritmo del spot y saliendo hacia afuera, es un sitio muy disfrutón. Olas grandotas para surfear backside con facilidad y frontside un poco retorcido. 
Lo del salto no está tan claro, entre las espumas que no dejan coger velocidad, el número de olas por minuto que llegan y el factor cagada que supone hacerte un Nazareno por la playa animan poco. Eso sí de vez en cuando salen algunas rampas muy verticales fuera que bien se pueden aprovechar.

Esta zona ha cambiado desde la última vez que vinimos, donde pudimos meter la furgo casi en la orilla. Han prohibido, señalizado y ya no dejan dormir. La alternativa aunque un poco más urbana, no es mala. San José es un pueblito muy cómodo a un paso de las playas, y ahí hemos pasado estos cuatro días tan agradecidos!!

Gracias Edu por las fotos, y cuídate esa lesión que no te ha dejado disfrutar con nosotros en el agua!!