Octubre 2011 - ¡ÁNIMO CAROLINA!

Es cierto que en algunas ocasiones nos hemos visto atraídos por el lado oscuro, pero por unas cosas y por otras, nunca hemos atravesado la linea.
Llegar un día a la playa con 12 o 14 nudos, un pinchazo en toda regla y ver aparecer cometas que van de allí para acá te hace plantearte complementar el wind con el kite. Pero nunca se ha dado la oportunidad de probar en serio, hacer un curso y lanzarme de verdad.
Del kite me atraía poder aprovechar esos días escasos de viento y esos días escasos de ola.

Después de la última experiencia tan cercana, se me ha borrado la idea por completo.
Los errores en kite son caros y si no que se lo pregunten a Carolina...
Tarifa... 14h día soleado con viento algo racheado, se acerca a la orilla, cometa arriba, entra una racha, vuela y CRACK!!. Fractura abierta de tibia, peroné y maleolo, y la tibia saludando al personal por fuera del neopreno.
Ambulancia, traslado urgente a Madrid, operación y ahora una larga recuperación.


¡MUCHO ÁNIMO CAROLINA!
Espero poder publicar el año que viene por estas fechas alguna foto tuya con la tabla y la vela.

Octubre 2011 - Fuerteventura


Ya llevamos aquí tres días. En el último momento decidimos no traernos material de wind, porque vimos la previ y era bastante mala. Así además tenemos una buena excusa para probar material de Witchcraft.
Aquí no tenemos ningún contacto, así que el lunes lo perdimos conduciendo y buscando los spots para surfear y navegar. Estuvimos en Majanicho, el Hierro, Cotillo, El Esquinzo, la Derecha de los Alemanes... Aquí hay más picos que personas. Aterrizamos el domingo por la tarde. Estamos en una casa en Corralejo a tiro de piedra de Flag Beach y el norte de la isla.


El martes nos metimos a surfear por fin. Empezamos en el Hierro, una ola que rompe sobre roca bastante noble. No estaba muy grande, y había una izquierda bien formada y adecuada para nuestro nivel. Por la tarde nos fuimos a Cotillo. Un cerrojo tubero grandote que rompía encima de la orilla practicamente. Ya hemos aprendido que ahí y a Esquinzo no se puede ir con baja.




Preparando el boardbag para Fuerte!

El domingo volamos a Fuerte, la previ no es muy buena, pero había que gastar los puntos iberia. La península tampoco pinta muy bien, pero bueno, algo de surf caerá!

Previsión para el fin de semana

Muchas ganas, pero poco viento... parece que este fin de semana lo invertiremos en surf.
Hay posibilidades de que entre algo de lebeche en La Manga, quizás se pueda hacer algo en Galicia, o a lo mejor aparece un nordeste sorpresa en el Cantábrico.
Viendo la previsión de viento nos quedamos con la previsión de surf
Habrá que estar atento al tamaño y a ver cómo rompe en el Cantábrico!!


Seguimos ansiosos de que entre algún poniente o levante en Almería!!

Agosto 2011 - Pacasmayo, Perú. Fin de viaje

Ya hemos llegado a casa. Después de un largo viaje que iniciamos el jueves, el domingo alrededor de las 3pm aterrizamos en Barajas. Al final no hubo suerte con los últimos días y pinchamos practicamente la última semana entera, pero en un viaje de 20 días hay que asumirlos.
Han sido 20 días de buena compañía, buenas olas y viento... algo escaso en cantidad, y fuerza. Pero nos quedamos con lo bueno. El hotel al borde de la playa donde cada mañana al abrir los ojos desde la cama veímos el Pacífico y sus olas abriendo en perfecta cremallera. Me olvidaré que todos los días excepto uno, amanecieron nublados. Me grabaré los desayunos frente al océano con un batido de plátano, huevos, tostadas y café, y me olvidaré de la paciencia que hay que tener para esperar 40 minutos con un hambre atroz hasta que llega el café. Todo por no descubrir a tiempo la contraseña: "¡Al toque!". "Ahorita" significa 40 minutos.
Me grabaré la rutina diaria: Madrugón, surf, desayuno, visita al pueblo, tallarines saltados, windsurf hasta la puesta de sol, cena y charla.
Me olvidaré de los pinchazos y del agujero negro que atraía personas, tortugas, materia, espacio y tiempo.

Me quedaré con las sesiones de windsurf en esas olas interminables en las que a mitad de ola tenía que ponerme el arnés para descansar los brazos... Pesco la ola, ciño, ciñooo, ciñooo un poco más, miro a mi izquierda y veo la pared. Zás, comienza el carrusel: Un bottom, un corte, un bottom, un corte, un bottom, un corte... me da tiempo a pensar que puedo subir más vertical y cerrar más los giros, un bottom, un corte, pierdo la pared, ciño un poco... y descanso. Llega la espuma y vuelta a empezar otro giro, otro y otro más. De repente la pared se alarga, corro para pasar la sección que se cae. A la próxima intento un aereo, pero mientras giro, giro y vuelvo a girar. Me pongo el arnés para descansar los brazos y culebreo en la ola. Me pongo en serio, surfeo más arriba y zas! le pego alto y zas!!.... Pierdo la ola. Así es, pero me da lo mismo porque detrás viene otra que parece su gemela, la engancho y sigo y sigo...
Me olvidaré lo mucho que me costaba subir y ceñir sin viento y sin planear, con apenas 8 nudos.

Recordaré ese sol redondo anaranjado que todos los días se hundía entre las olas, y me olvidaré del pedregal que había en la playa y que me hacía trizas los pies al entrar y al salir.
Me acordaré del nivel de surf que había en el pico los días grandes, y de mis olas largas, y me olvidaré de la corriente continua que me sacaba del pico.
Me acordaré de los mototaxis y los paseos del pueblo al hotel y me olvidaré de los fumones y la gente chunga que decían que había y que por suerte no encontramos.
Me olvidaré de los ratos en los que todos estaban en el agua surfeando, gritando, disfrutando y yo estaba haciendo fotos. Pero me acordaré de las tardes que he pasado con la peque y que he disfrutado taaaaanto de ella. Que esos ratos son nuestros y solo nuestros y se quedan en cajoncito bien guardado en mi memoria.
Me acordaré de que la peque se ha portado muy bien, que ha disfrutado mucho, que ha aprendido a gatear y a ponerse de pie, que le ha salido el diente de arriba, a decir hola y adiós y de que es la primera vez que que me demuestra que me entiende y se quería hacer entender cuando veía al gato o la tortuga. Me olvidaré que algún desalmado mató al gato y que se nos acabaron los potitos y no fuimos capaces de encontrarlos en todo Perú. Me acordaré de lo mucho que le gustó montar en motocarro y la risa que le daban los baches y el ruido de la moto y me olvidaré del jetlag que nos ha mantenido en vela un par de días hasta que ha vuelto a coger ritmo.

Me olvidaré también de la ruta panamericana, de los adelatamientos en cambios de rasante con visibilidad cero, de las largas a la inversa, de sus conductores, de los asaltos y del miedo que nos metieron en el cuerpo y nos impidió visitar lobitos, chicama, y otras olas que siguen en la agenda sin tachar. Me quedo con la gente que conocimos y nos trató de maravilla Giovanni, Edgar, Jose, Ingrid, Segundo y las cocineras que todos los días preparaban la comida a nuestro bebé con esmero.

Volveremos.

Ahora queda la mejor parte de la temporada, los ponientes en Almería, los levantes con olas en Bolonia, los días buenos de Loredo, alguna sesión que nos dará Galicia y alguna escapadita a las islas afortunadas!! Pero de momento un par de semanas para ver a la familia.